Un Breve Recorrido por la Historia del Casino

Frases de croupier

CO M 45 Atardecer en Oporto Una copa de vino contemplando el Duero, un café en el corazón histórico de Oporto, son los ingredientes idóneos para vivir una velada inolvidable. Un merecido descanso tras un fatigoso día por las tortuosas calles de Oporto. Hemos recorrido casi todo su casco histórico. A veces tanto subir y bajar por las empinadas calles resiente las piernas, sin embargo la ciudad vieja de Oporto, declarada Patrimonio de la Humanidad, imanta al viajero y hace que prosiga buscando todos y cada uno de sus tesoros históricos. Pero a media tarde hemos decidido atravesar el río y llegar a la población de Vila Nova de Gaia, separada de Oporto por el Duero, pero unida gracias al airoso puente de Luis I. Aunque para emblema luso, el vino de Oporto, la verdadera razón de estar ahora en Vila Nova de Gaia.

«En un jardín flotante / cambia el pasado»

Hemos salido de Madrid a las merienda de la mañana. Larga cola para el control de aduanas. Paso un buen rato en el vestíbulo, esperando a S. Cansancio, irritación. Subimos al coche, un Chevrolet rojo. Primera impresión: envueltas en una atmósfera transparente, una fila de palmeras, muy altas, milagrosamente verticales, recortadas sobre el azul del cielo.